
Habíamos hablado de todo, de mi vida, de la tuya, de política, de religión, inclusive de sexo, la tarde ya había terminado y por dentro agradecía profundamente a Ximena que te hubiera insistido tanto en acercarte a mí, y a ti por haberte atrevido a invitarme a acompañarte. Aun habiendo conocidos nuestras abismantes diferencias. Solo recuerdo que no quería irme, me hubiera quedado perfectamente en las terrazas del mall toda la noche hablando de más y más temas. Lo había pasado increíble, aun con mis pies llenos de ampollas de tanto caminar en busca de unas entradas para un concierto, (entradas que a ratos me parecieron solo un pretexto para que yo estuviese ahí…contigo, un dulce pretexto por cierto) éramos agua y aceite obstinados en permanecer juntos y mas que juntos aun teniendo densidades tan inversas… había algo… algo que no me permitió alejarme y que nos ayudo a coexistir uno unido al otro…
0 bobo posteos:
Publicar un comentario